Sobre este blog

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Todo comenzó con un simple tronco de madera

Hace trescientos cincuenta años, la tecnología para medir la velocidad de crucero en el mar no consistía más que en un simple tronco de madera. Sí, así es, un tronco. En el mar, se utiliza un «cuaderno de bitácora» para registrar y archivar los datos de transporte. Todas las incidencias o circunstancias especiales se registran ahí regularmente.

El medidor eléctrico marca el primer paso

No sólo se puede medir la velocidad, sino también muchas otras magnitudes físicas, incluida la electricidad. Un medidor eléctrico marcó el primer paso: en 1915, tres emprendedores comenzaron a desarrollar aparatos de medición eléctrica en Tokio. Los tres se involucraban para crear nuevas tecnologías y transformarlas en productos. Como resultado, el mercado japonés se volvió menos dependiente de las exportaciones. Al igual que el viento térmico, este espíritu emprendedor proporcionó un impulso muy importante y el barco Yokogawa pudo continuar su viaje. No pasó mucho tiempo antes de que se alcanzara el siguiente hito: Los primeros aparatos de medición de precisión de Japón.

Uno, dos, tres…. ¡Más de cien años!

Ya hemos acumulado más de cien años de historia. Hay innumerables anécdotas que podríamos contar sobre nuestro largo viaje hasta ahora. Y es precisamente por eso por lo que decidimos escribir este blog.

Tenemos muchos artículos planeados sobre todo tipo de temas relacionados con Yokogawa (muchos temas técnicos, otros puramente informativos y otros muy entretenidos). Nuestra expedición abarcará un conjunto muy variado de temas relacionados con la industria química y farmacéutica, siempre con la mirada puesta en las soluciones centradas en la aplicación. Nos gustaría invitarte como pasajero a nuestro barco.

Nos gustaría que subieras a bordo

Nuestro objetivo con este blog es navegar a través de una variedad de áreas temáticas. Te ayudaremos a mantener el rumbo. Nuestra tripulación te acompañará a bordo y te mostrará todo lo que necesitas saber.

No queremos ningún mensaje oculto en la cubierta. Lo que buscamos es un intercambio abierto y bidireccional, sin código Morse, pero con mucho diálogo en forma de comentarios.